Evita disgustos


Muchas personas viven
en un disgusto casi permanente,
pudiendo evitarlo.

Quizás te encuentres
en esa situación.

Seguramente hay comportamientos
que te molestan
de las otras personas.

Quizás te moleste
algo que dijo o hizo,
o no dijo o no hizo una persona cercana.

Si no le comunicas
lo que te perturba,
el otro no tendrá ninguna oportunidad de modificar su conducta.

Hay muchas personas que acumulan estas molestias por días, meses y años.

Y un día ya
no lo pueden soportar,
rompiendo una relación.

Si se analizan las causas,
se descubrirá
que los motivos
no son tan importantes,
pero se sumaron a través del tiempo.

Es mejor que aclares
y resuelvas
las situaciones a tiempo,
antes que crezcan
y se acumulen.

En la mayoría de los casos,
si la otra
persona te aprecia,
buscará una manera diferente de proceder.

Muchos agradecerán sinceramente que
se lo hayas dicho,
pues su intención no era
provocarte un daño
o un enojo.

¿Y si la otra persona
no cambia de actitud
o no le importa seguir molestando?

Entonces, es mejor que evites esas situaciones, no te comuniques con determinados temas o evites el contacto con esa persona en las circunstancias que te molestan.

No vale la pena que te arruines el día.