Prestarse dinero entre amigos
Prestarse dinero entre amigos
Las comunidades autofinanciadas son redes de ciudadanos con escasos recursos que se unen para afrontar gastos puntuales
Una vez al mes, un grupo de amigos,
vecinos y familiares se reúne para prestarse dinero. Forman una red en
la que cada miembro aporta entre 20 y 150 euros, con derecho a recibir
un préstamo hasta cuatro veces superior. Cuando un miembro del grupo
tiene una necesidad, la plantea y, entre todos, deciden si se le
concede o no un microcrédito. Lo que menos les preocupa es si el dinero
volverá a sus manos. Saben que lo hará en el modo y tiempo acordado.
Tienen confianza entre ellos. Forman parte de una comunidad
autofinanciada.
Autor: Por AZUCENA GARCÍA

(CAF), grupos formados por entre 10 y 30 personas de escasos recursos
económicos que se prestan dinero entre ellas para afrontar cualquier
contratiempo. A cada miembro del grupo se le exige tener unos ingresos
mínimos y aportar una cuota inicial de 20 a 150 euros, según las
posibilidades de cada uno. Esta cantidad da derecho a recibir un
préstamo hasta cuatro veces superior a la cantidad aportada y se puede
recuperar si en algún momento se abandona la comunidad.
La iniciativa está respaldada por la Asociación CAF,
una organización sin ánimo de lucro especializada en el desarrollo de
organizaciones comunitarias. Su tarea consiste en "crear redes de
ciudadanos en barrios con escasos recursos, para fomentar la confianza
y unir a la comunidad", explica Jean Claude Rodríguez-Ferrera,
presidente de la asociación. Esta entidad presta apoyo para la
formación del grupo, le instruye en contabilidad básica, colabora en la
elaboración del reglamento y le acompaña en el proceso de gestión.
"Pero son los miembros de cada grupo quienes realmente lo llevan
adelante", precisa Rodríguez-Ferrera.
Los grupos están formados, en un 80%, por personas inmigrantes, de
escasos recursos o con necesidades. Gracias a estos fondos, evitan el
papeleo tradicional de las entidades bancarias y reciben el dinero al
momento. Si la comunidad lo aprueba, el préstamo se concede el mismo
día que se solicita. Cada miembro cuenta con una red mínima de personas
a su alrededor que confían en él.
Funcionamiento
En total, la Asociación CAF ha facilitado la creación de 22 grupos
en Barcelona y otros dos en Madrid, aunque la metodología ha sido
importada de Latinoamérica, donde en la actualidad funcionan unas 800
comunidades. Además, hace dos años comenzó a implantarse en países de
África como Senegal. Un equipo de expertos viajó hasta allí para
explicar el modo de gestión de las redes e impulsar la ayuda entre
hombres y mujeres. "Queremos que nadie se quede fuera", añade el
presidente de la asociación.
Todo el grupo establece las condiciones en que se concede el crédito, el tipo de interés y el tiempo de devolución
Una vez al mes, los miembros de cada grupo se reúnen, exponen sus
necesidades y entre todos deciden a quién se concede un crédito. Éste
suele rondar una media de 350 euros que sirven para cubrir necesidades
inmediatas: facturas pendientes, remesas
al país de origen, viajes, libros del colegio... "La gente realmente no
tiene que explicar para qué lo pide", apunta Rodríguez-Ferrera.
Todo el grupo establece las condiciones en que se concede el
crédito, el tipo de interés y el tiempo de devolución. De esta forma se
asegura una gestión correcta de la operación y se intenta que ningún
miembro llegue a una situación de sobreendeudamiento. Si el grupo cree
que el préstamo solicitado es extraordinario, se estudian en
profundidad todos los detalles. "A veces, con el microcrédito la gente
se puede llegar a sobreendeudar y eso es muy peligroso", advierte
Rodríguez-Ferrera. "Algunas personas quieren vivir por encima de sus
posibilidades, pero los microcréditos no están para eso, sino para
afrontar una emergencia", añade.
El líder: figura clave
Las piezas claves de las comunidades autofinanciadas son los líderes.
Cada comunidad cuenta con uno. El líder es una persona capaz de
movilizar a un grupo de gente, crear una red de confianza y ganarse el
respeto de todos sus miembros. Tiene credibilidad e iniciativa. Su
elección es la parte más difícil del proyecto. "De hecho, sin ellos
sería imposible", reconoce Jean Claude Rodríguez-Ferrera.
El líder es capaz de movilizar a un grupo, crear una red de confianza y ganarse el respeto de sus miembros
Los líderes no se comparten. Tan sólo pueden pertenecer a un grupo.
Son un socio más que aporta dinero y puede recibir microcréditos. Con
carácter anual, se nombra una junta directiva y se aprueban los cargos
-incluido el de presidente- para ese año. Así se consigue que todos los
miembros conozcan el funcionamiento del grupo, participen y aprendan
mejor a organizar una comunidad, ahorrar dinero, pedir un crédito y
devolverlo.
El líder del grupo es quien lo forma a partir de seis o siete
personas de su confianza. Más tarde, se acepta la llegada de nuevos
miembros y la salida de los antiguos. La única condición es aportar una
cuota inicial o saldar las deudas, si las hubiera. Al basarse en la
confianza, cuando no se devuelve el dinero se falla a todo el grupo. A
los amigos, a los vecinos y a los familiares más cercanos.


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