EL DESCUIDO
La Filmoteca de Extremadura organiza con el Ayuntamiento de Mérida el ciclo 'Cine y Medio Ambiente' a razón de una película por semana. Enternecedor. Para ello, tira de imaginación y prevee un clásico imprescindible de Kurosawa, "Dersu Uzala", que se desarrolla en los bosques de la taiga siberiana; además, "El viaje del Emperador", un documental de Luc Jacquet sobre la emigración de los pingüinos en la Antártida. Continúa la diversión con una película de animación del gran Hayao Miyazaki, "Ponyo en el acantilado", sobre un pez con rostro de niña y poderes mágicos en una geografía difusa. Pero...al final salta la liebre. El programador pone en juego su puesto de trabajo al tiempo que emite una de esas señales de díficil catalogación (¿ignorancia?, ¿sensibilidad?, ¿oportunismo?, ¿estulticia?, ¿deporte de riesgo?) con el anuncio de la proyección de "Cenizas del cielo", una bienintencionada película española (de José A. Quirós) sobre...la lucha de un pueblo del Valle de Negrón (Asturies) en contra de la central térmica que asola el lugar, protagonizada por Federico, (Celso Bugallo), "un lugareño de unos sesenta años, que lleva tiempo luchando contra la contaminación de la Térmica, y que cree firmemente que el Compromiso de Kyoto la va a condenar al cierre".
Un filme que prácticamente carece de distribución a nivel estatal pese a su buena acogida en el extranjero, y pese a estar en manos de la Universal, capaz de venderle -como demuestra en este caso- un frigorífico a un esquimal. Yo desearía y esperaría un aluvión de la gente de "Térmicas No" en Alange, Valverde de Mérida, La Zarza, Don Álvaro o Guareña, y de la propia capital, para aprovechar lo inaudito de este “afortunado descuido” -en palabras muy precisas de Paco Folguera- que permitirá denunciar los actuales proyectos de Térmicas en la comarca de Mérida, bendecidos por el partido gobernante en el ayuntamiento y el gobierno autonómico, siempre tan solicitos (y desvergonzados) a la hora de "proteger", en términos de imagen y propaganda, el medio ambiente y la salud de sus ciudadanos. La película se proyectará el jueves 25 de junio en el Centro Cultural Alcazaba, a las 20,30 horas y al precio "simbólico" de un euro. Precio "simbólico" que se instauró en la sede de Cáceres para, literalmente, evitar espectadores ociosos o indeseados. No debería ser el caso.

