Arsénico en el Arroz y profundizando más. Los consumidores debemos exigir el nivel de arsénico que tenía el agua con que han re


El arsénico es peligroso para la salud humana, ha sido usado como veneno clásico pero en menos proporciones causa efectos muy dañinos a más largo plazo en la salud.
El arsénico se encuentra muchas veces en proporciones mayores y en abundancia en el agua de riego que absorven las plantas que comemos, y así es como pasa a nosotros.
También hay suelos que por su composición mineral tienen más arsénico de la cuenta. Los pesticidas que absorve el suelo y se mezclan con el agua subterranea aumentan la proporción de arsénico del suelo donde luego sembraremos y del agua con la que regaremos o beberemos. El método de agricultura química e intensiva que estamos usando en los últimos años para ganar el máximo con el mínimo coste nos está llevando a apartarnos de los métodos naturales que garantizan el equilibrio del ecosistema y que nos ha dado durante millones de años la seguridad alimentaria y la salud.
Los aditivos que estamos usando en la alimentación animal (aves de corral y cerdos) pasan también al suelo y al agua y aumentan los niveles de arsénico que luego pasarán a nuestros alimentos y quedarán dentro de nosotros.
La contaminación por arsénico en los acuiferos subterraneos es muy preocupante en países como Argentina, Bangladesh, Chile, China, o Estados Unidos, (abuso de químicos, pesticidas, herbicidas, fertilizantes químicos, aditivos animales, y uso de acuiferos contaminados poco profundos).
Por toda asia se han perforado durante las 3 últimas décadas millones de pozos entubados poco profundos para bombear agua desde acuíferos subterráneos contaminados que después se usan como agua de bebida o de riego en los campos. En estos países no hay regulación al respecto, como van a regular ese detalle si están permitiendo que un hombre trabajando un mes entero gane poco más de 50 euros.
Con el aumento de la explotación de la agricultura en países pobres y del capitalismo insostenible donde ganan mucho algunos pocos, en España y todo el mundo estamos importando millones de alimentos aprovechandonos del bajo precio que se permite que perciban los agricultores del tercer mundo, estos para sobrevivir usan cualquier método que esté en sus manos para producir alimentos, riegan como pueden, cultivan con lo que pueden, abonan y curan con lo que pueden. Quien no ha visto las latas de esparragos blancos a 1 euro procedentes de china o perú, con letra minúscula se puede ver, el panga procedente de bangladesh, (al que dan orin de mujer embarazada para que pueda criarse en unos buques estanques en medio del rio a razón de cientos de peces amontonados por metro cuadrado sin calidad de vida ni seguridad alimentaria), y que triunfa por su bajo precio y neutro sabor, ¿sabemos de donde proviene el arroz que compramos, sabemos cuanto arsénico contenía el agua con que lo regaron?, quien no ha visto los enormes platanos de chile que nos llegan en cualquier época del año baratísimos, ¿alguien se pregunta y observa la cantidad de fungicida e insecticida que traen esos productos que compramos en vez del platano de canarias, (los agricultores y operarios manipuladores de estos alimentos en fábricas y sus familias que viven cercanas a estos cultivos y tóxicos en estos países están enfermando gravemente y contaminandose a medio y largo plazo por los abusos y químicos a que están expuestos cada día por las condiciones de trabajo y ambiente en que están rodeados, ya que en los países de origen no hay una normativa ni ética que les exiga ese control y el pueblo sufre gran ignorancia al respecto y gran necesidad, aquí en nuestro país entra de todo y alimentos que antes tenían un precio razonable ahora están casi regalados de precio ¿como es eso posible, alguien se lo pregunta o solo lo compra compulsivamente?.
En los países desregulados están yendo a parar la mayor parte de residuos que desechamos en el primer mundo, residuos electrónicos y todo tipo de material tóxico que aquí no queremos, luego estos mismos países por su pobreza son los que producen alimentos a razón de pagar 50 centimos al día por hombre como mano de obra esclava y producir con sus manos lo que pueden, nosotros en lugar de preocuparnos por mejorar y defender esa situación compramos compulsivamente sus esparragos de 1 euro, sus zapatos de 2 euros en en los chinos y nos hemos convertido en los consumidores más ansiosos y despreocupados de toda la historia de la humanidad, a costa de que?. A costa de otros y de nosotros mismos en un medio plazo porque esta actitud se nos viene encima y no estamos haciendo nada por evitarlo.
Es solo un artículo para la reflexión.
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